¿Quieres intentar algo más rudo en la cama?

¿En serio crees que no podrías con una sesión de sadomasoquismo en la cama?

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Aunque creas que los látigos y las cadenas no sean lo tuyo, la verdad es que no sabrás hasta que lo intentes. Si entraste a esta nota es porque tienes un lado kinky escondido, así que sólo es cuestión de que identifiques tus gustos y le des un intento.

Si has hecho uno de los siguientes durante un encuentro sexual (o has dejado que te lo hagan), seguro quieres algo más rudo en la cama:

  • Hablar sucio
  • Nalguearlo durante el sexo
  • Mordido su cuello u otra parte del cuerpo
  • Jalado el cabello de tu pareja
  • Jugado algo rudo en la cama
  • Jugar una fantasía que involucraba un rol o escenario específico
  • Poner tus manos sobre su cuello
  • Dominarlo o ser dominada por un rato
  • Vendar sus ojos
  • Darle órdenes o castigarlo por no obedecer
  • Esposarlo o atarlo a la cama.

Si alguna de estas acciones sonaron familiares, ya te has aventurado (aunque sea un poquito) al mundo del ‘bondage’ y sadomasoquismo.

Bondage y disciplina

El bondage se refiere a restringir los movimientos de tu pareja para aumentar el placer sexual. Conlleva reglas y castigos para controlar y premiar la conducta dentro del encuentro. Puede ser desde atarlo a la cama, hasta vendar sus ojos y esposarlo a una silla.

La disciplina involucra castigos físicos (con la ayuda de un látigo por ejemplo) y castigos emocionales, es decir, con palabras. Entre las tantas variantes de esta práctica, una muy popular es el castigo del orgasmo, es decir negar el placer sexual máximo, tanto para mejorar el clímax, como para ejercer poder ante el otro.

Sadismo y Masoquismo

Ambos términos son originarios de escritores europeos: El marqués de Sade (sadismo) y Leopold Von Sacher Masoch (masoquismo), quienes documentaron que el placer existía al dar o recibir dolor como una forma de expresión sexual. En otras palabras, a estos 2 hay que agradecerles la experiencia de “50 sombras de Grey”.

En películas, el SM lo capturan con látigos, cadenas, cinturones y hasta cera caliente. También incluye marcas físicas como chupetones y moretones. Si te gusta el sexo rudo o un poquito de dolor, este estilo puede ser divertido. Y si no te llama la atención, podrías intentar algo más ligero.

Dominación y sumisión

De los 3 conceptos dentro del BDSM, la dominación y sumisión es el más emocional. De hecho, muchas parejas lo disfrutan sin tener interacción física. Lo hacen a través de una llamada telefónica o mensajes… ¡y si cuenta!

Para subir el nivel de esta práctica, pueden incluir un poco de ‘role play’ y ser el maestro y el estudiante o la enfermera y el paciente.

Foto: Archivo Eme de Mujer

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